Aunque la Denominación de Origen Toro es reciente (la definitiva se consiguió en 1987), la tradición vitivinícola de la zona se remonta a antes de la época romana, y continua siglos después. Según explican desde el Consejo Regulador, de Toro eran los vinos que participaron en el descubrimiento de América, dada su “capacidad para conservar la alta graduación a lo largo de la travesía”.

La denominación está situada al sudeste de la provincia de Zamora, y abarca términos municipales de Zamora y algunos de la provincia de Valladolid.

Toro es una zona con condiciones muy favorables para obtener una uva de excelente calidad. La primera de ellas es el clima, continental con influencia atlántica, es un clima seco, con muchas horas de sol y muy frío en invierno. Los cambios de temperatura son extremos, con temperaturas de hasta 11 grados bajo cero en invierno y hasta 37 grados en verano. También entre el día y la noche hay contraste de temperatura, algo que favorece mucho la maduración óptima de la uva. Además, las lluvias son muy escasas, lo que reduce el riesgo de aparición de algunas enfermedades, y da como resultado uvas en perfecto estado sanitario.