Quienes se encargaron de plasmar gráficamente la esencia de Matsu fueron Bela Adler y Salvador Fresneda, los autores de las fotografías que visten las botellas de Matsu.

Para ellos, Matsu suponía una ocasión única de vivir un proyecto diferente, de acercarse a la tierra y a sus gentes, algo totalmente alejado del mundo de las grandes multinacionales al que estaban acostumbrados. Habían trabajado entre Barcelona y Nueva York para marcas de moda como Loewe, Burberry, o Levi’s, para revistas como Vogue, Elle o Marie Claire y habían hecho campañas para Nike, BMW, JB o Ericsson.

Guiados por el equipo de Vintae, decidieron dirigir su mirada hacia las personas que han dedicado siempre su vida al campo. Los rostros de tres viticultores de tres generaciones diferentes centrarían las etiquetas de esta colección. No buscaron modelos, sino personas reales que dedican su vida al campo. Las tres generaciones de viticultores representan distintas etapas y cada uno tiene una relación con la tierra propia de su edad y de suetapa vital. La personalidad de cada uno encarna las características del vino al que da nombre.

Así que ‘El Pícaro’ es fuerte y valiente. Descarado e incontrolable. ‘El Recio’ aúna la potencia de la juventud y la experiencia de la vejez para expresar serenidad, perseverancia y fortaleza; y ‘El Viejo’ es la plenitud y la sabiduría.